Ya no sé si vivo
o muero
sólo sé que
desespero
en este angosto sendero
cuando el alma no
libero
de su sentir más
sincero,
dejando en lienzo
o papel
de forma sentida y fiel,
de forma sentida y fiel,
la pincelada de
un verso
o el trazo ligero
y terso
de la esencia de
mi piel.
El tiempo se me
hace breve
siempre en estos
menesteres
en que eres todo
cuanto eres,
como esa caricia leve
que se funde como
nieve
en cuanto el sol
aparece
y su falta me
entristece
es como una dulce
droga
que me abrillanta
y desfoga,
sin ella, mi alma
oscurece.