Mensajes que se extravían,
correos que nunca llegan,
ausencias que nos repliegan,
esperas que nos desvían.
Flota ligera en el aire
cada palabra perdida,
esperando ser prendida
antes de ser un desaire.
Palabras desatendidas,
que a falta de buen socaire
quedan flotando en el aire
como briznas suspendidas.
Palabras que se revuelven,
palabras que se nos niegan,
hasta el día en que nos llegan
y la calma nos devuelven.
Alma en el verso